Comunicación
virtual
de Oiram
Naimad
Soy un asiduo navegante
de la Internet desde hace tiempo y al igual que muchos de
los lectores que me siguen, he tenido la oportunidad de
conocer gente de todas partes del mundo, de todas las edades,
estratos sociales, razas, credos. Con algunos de ellos he
tenido la oportunidad de compartir en persona; otros, a
pesar de los años que llevamos compartiendo virtualmente,
nunca nos hemos visto; entre otras cosas porque vivimos
en países o ciudades distintas. Sin embargo, me llama
enormemente la atención la gran cantidad de humanos
que dicen haber conocido a su media naranja a través
de la red. Algunos han llegado a casarse y establecerse
formalmente y otros han tenido, al menos, la oportunidad
de pulir el perfil que tenían sobre su “pareja ideal”.
(ventajas del anonimato).
Recuerdo un programa
televisivo donde presentaron tres o cuatro parejas que se
conocieron a través de la Internet. Físicamente
se percibían diferencias abismales. Un hombre delgaducho,
de baja estatura se casó con una mujer demasiado
alta y de talla bastante gruesa. El es de Puerto Rico y
ella de Holanda. El es músico y ella doctora. El
es fanático del baseball y ella del football. El
es negro, ella es blanca. El es católico y ella protestante.
El es adora los perros y ella nunca ha tenido mascotas.
Sin embargo llevan 4 años de feliz matrimonio. El
asunto en cuestión, es que a pesar de que este caso
no es la norma, hay que reconocer que la Internet tiene
una ventaja sobre los demás “métodos” para
conocer personas. Por ejemplo, a través de un “chat”
se rompen muchas barreras de nos limitan cuando estamos
conociendo a alguien en persona. Me refiero a que con la
ayuda de la imaginación, empiezan a funcionar nuestros
“otros” sentidos. No podemos ver ni oír a esa persona,
no sabemos como huele, si grita cuando habla o si tiene
buenos modales en la mesa. A lo largo de esa relación
virtual, la comunicación es obligada. La única
forma de conocer, lo mejor posible, a esa persona es a través
de un cerrado intercambio de preguntas sobre gustos, preferencias,
personalidad. A medida que esta comunicación alcanza
niveles de confianza y profundidad mayores, comenzamos a
“visualizar” a la persona tal cual como en realidad es.
En ese momento deja de importarnos su apariencia física
y la base del vínculo es la amistad, la comunicación,
la confianza.
Faltaría hablar
sobre otros elementos no menos importantes en toda relación
de pareja. La atracción física por ejemplo.
Pero aún así , los expertos coinciden en que
la base fundamental de éstas, es la comunicación.
Una relación vía Internet, nunca sustituiría
a una relación convencional, pero pienso que es una
alternativa muy inteligente para conocerse y establecer
ese nivel de comunicación idóneo y necesario
en las parejas. Se me ocurre pensar que tal vez, solo tal
vez, muchos de los mandatarios del mundo deberían
"chatear" entre ellos durante un tiempo, antes
de ir a las reuniones de la ONU.
(publicado
el 13 de Noviembre 2005)