Bienvenidos al mundo del Teléfono Móvil; al igual que mucha gente, la empresa del teléfono móvil logró convencerme de las ventajas de unirme a un plan de pago; que según ella tendría acceso inmediato a cualquier necesidad de mi trabajo. Compré el dichoso plan [bajo la sonrisa de una bella y curvilínea chica], con Cedetel hoy Movistar; cancele el que tenía en mi oficina con Telmex, esta empresa andaba fatal hace algunos años, amen del cobro por llamadas imaginarias.
Acostumbre a clientes y familia al “móvil”, al principio como que funciono bien todo. Al poco tiempo mi esposa me empezó a reclamar; porque, no le contestaba. Coincidente clientes o personas me decían lo mismo.
La falta de comunicación llegó a niveles “peligrosos” en las relaciones conyugales:
Mi esposa, pensaba que la ignoraba o de plano no quería contestarle; llego el momento en que fueron tan graves los problemas que me andaba divorciando, porque mi “mujer” dijo que la ignoraba y no estaba pendiente de sus necesidades cuando trataba de comunicarse por el “celular”.
Me resistía a perder el número que se encontraba en las tarjetas y papelería del despacho; semana a semana visitaba la oficina de “Cedetel” para que corrigiera mi celular. Lo cambiaron y no mejoro en nada, después me dieron uno con “trampa” para que renovara el servicio, dijeron: “lo ultimo en aparato, no falla”, pues ¡fallo! y mi mujer insistió en la separación.
Los problemas continuaban, los clientes se enfadaban y la empresa ignorando olímpicamente mis reclamos seguía mandando religiosamente el recibo con algunos cargos de mas, ahora por tiempo medido.
Investigando resulto que en mi Ciudad no entran las señales en diversas colonias por el relieve del terreno, para eso existe o existía una empresa: Nortel Newort que se encarga de ubicar lugares para instalar antenas que enviaran o repitieran las señales, cosa que oculto la empresa al inicio del contrato, ya que carecía de esas señales.
Hurgando entre las oficinas de la empresa resulto que un empleado me confeso que efectivamente faltaba tecnología para recepcionar y trasmitir la señal del móvil; pero que estaban en vías de mejorar el servicio pues habían cambiado de propietario y los nuevos dueños de capital europeo [Español], traían tecnología de punta.
Dos años habían pasado desde que contrate el primer plan; de un móvil, rectangular y feo, me lo “catapixiaron” por otro más pequeño cuya batería apenas si aguantaba medio día.
Con nuevos Dueño, confiado, supuse que por ser “españoles” se mejorarían las cosas; “tecnología europea”. ¡Pues no! Con estos “hijos de la madre patria”, fue ¡pior y pior! Estos descendientes de “Cortes”, suponen que estamos en tiempos de la conquista y que andamos con “taparrabos”.
Cambiaron de personal y de oficinas; desapareció el trato cara a cara. La Tecnología nos remitió al reclamo de teléfono a teléfono: semana a semana las quejas; corajes y solicitud de cancelación. Los “gachupines” mandaban al “basurero” del espacio sideral todo tipo de queja.
“Le estamos grabando” dicen: para mejorar el servicio; pues que bueno para que quede constancia de mi reclamo. Ahora el pleito era con una máquina “parlanchina” inhumana, sin rostro y sin cerebro.
Fastidiado de lidiar con empleados y máquinas decidí, dejar de pagar.
“Pronta y expedita” que me llega requerimiento de pago por un despacho de abogados; ahora con intereses, gastos y costas de un “presumible” juicio que nunca me fue notificado.
Como era, tan solo un “requerimiento”; contesto que por “vicios ocultos” en el contrato; me permite rescindir el contrato y reconvenir por los daños causados por la falta de servicio y por el conflicto que me estaba llevando al divorcio.
¡Silencio!
A los dos mese, otro despacho de una ciudad distante envía nuevo requerimiento; nuevamente contesto en los términos anteriores.
¡Se quedan mudos!
Nuevo requerimiento ahora de otro despacho de una ciudad distante 600 kilómetros de la primera y la segunda; con la consabida amenaza de enviar mi deuda al Buró de Crédito. Parece que este Buró, sirve para lo mismo y para nada; una especie de “lista negra” para que se niegue el crédito en cualquier otra operación que se pretenda llevar a cabo por algún negocio en puerta; creo que a muchos los “tronaron” por una “chinchurrienta” cuenta de dos o tres mil pesos.
¡Nuevo silencio!
Ya precluyo el termino para que me demandaran; a no ser que se haya iniciado en España, de donde es originaria la nueva empresa y anden en los tramites del exhorto para notificarme el cobro de una deuda de mil setecientos pesos; siendo españoles ¡Ole! Puede suceder cualquier cosa.
Moraleja, regrese a Telmex, aunque el costo no es nada barato; me reconcilie con mi esposa y los clientes empezaron a volver.
Creo que la Telefonía celular en México tiene un gran futuro; en el caso de que exista competencia y frene la voracidad de las empresas, y, los altos costos del servicio.
Parece que todo se resolvió, pero llegó algo peor; cada tres meses lanzan al mercado un modelo de aparato celular; con nuevos accesorios. Falta que le integren la cocina y un buen baño, por lo demás ya no gano para seguir la huella de los modelos nuevos.
De plano regresé al “ladrillo” que sacaron hace ya varios años. Ese no falla.
Es inverosímil, ver a personas que no tienen para comer pero tienen el “móvil” con cámara fotográfica de alta resolución; música MP3, Televisión, computadora y un montón de juguetes que hablan para recordar que tienes que pagar la mensualidad.
En estas razones a quien sufra del mismo mal; le acompaño en sus sentimientos. |