Para aquellos que
les gustan las emociones fuertes y par los que no les gusten,
les agradezco que hayan llegado conmigo hasta este escrito;
me gusta escribir, como algunos pudieron haberse dado cuenta,
me gusta sacar fotos de todos los lugares a donde voy, en
especial a los marginados, desahuciados y uno que otro despistado.
El caso es que en lo de escribir;
parece que estoy “cojo”; y digo esto por que
algun defecto tenemos los humanos y; si, tengo problemas
con la gramática, con las comas y puntos, la memoria
siempre me ha engañado y cometo aberraciones de olvidos
en los rostros y nombres; y sin embargo me gusta mucho escribir;
esto no significa –supongo- ser que sea un escritor;
-“ganas tengo”-, para ellos mis respetos; uno
de mis favoritos es Octavio Paz.
Tomar fotos es otro de mis placeres;
y también me encuentro “cojo” en ese
terreno, se por intuición, que es todo un arte y
seguramente requiere de algunas clases especializadas; la
distancia, la luz, tonalidades y no se que mas conforman
el talento para tomar una buena foto; sobre todo las de
blanco y negro; he visto galerías de talentosos fotógrafos,
todas fantásticas, las que mas me gustan son las
del holocausto y las de guerra; esto por que hay que tener
muy claros los sentidos, valor y honestidad para rescatar
el momento de la tragedia que llevara el mensaje a resolver
los problemas.
A los marginados, desahuciados y
uno que otro despistado, les tomo fotos, por que cada uno
de ellos arrastra una historia de complicaciones humanas
en ocasiones muy difíciles de cargar en la memoria
desconectándose de la realidad. Difícil para
algunos es mantener el equilibrio emocional en este “salvaje”
mundo urbano.
Es digno de atención ver
en el Malecón de la Habana en Cuba, a tantos seres
humano entretejiendo sueños bajo el manto de las
estrellas, el lejano firmamento y la suavidad del oleaje
que conecta a la isla con el mundo, se que una buena foto
puede plasmar los sueños de tanto joven viviendo
de ilusiones y quizá añorando una casita de
material a donde formar una familia.
Incomprensible tanto joven en los
barrios Holandeses embrutecidos con aliento etílico,
alguna pastilla o droga psicotrópica, los gorros
medio tapando la cabeza, pantalones a medio glúteo
arrastrando su miseria espiritual. Un buen fotógrafo
pudiera plasmar en un “clic” la incomprensión
de su ser y el abandono de su espíritu
Y que decir de las jóvenes
“Gitanas” que vagan por las calles de Madrid
o Barcelona con esas enormes enaguas donde los pliegues
tiemblan al movimiento de los glúteos siempre acompañadas
en grupos no menores de dos; viviendo del “cuento”
y “la mentira”, algunas con bastante tino para
leer la mano y con las manos embabucar al turista exprimiéndole
los bolsillos.
Otros, varados en alguna calle con
sus mochilas embrutecidos mendigando algun mendrugo de comida,
viviendo cerca de algun grifo de agua; o cargando sus bultos
por las calles turísticas, al estilo de “Charles
Chaplin”, a cual más con una historia y una
tragedia de su vida.
En Montreal Canadá; los vemos
en los parques con sus bultos andrajosos personales, asoleándose,
a su lado un pedazo de papel o cartón contando una
mini- historia que conduela al caminante a darles una moneda;
debajo de esa ropa sucia y mugrosa hay un ser humano que
también siente y llora.
En México, los “teporochos”
que viven aglutinados alrededor de una lumbre en algun “chinchol”,
apoyándose comunalmente para comprar la bebida y
la tortilla; o los niños de “Tepito”
explotados y drogados para escaparse de su miseria material.
Todos los “marginados”
o “Automarginados” del mundo tienen una memoria
y una historia que los hace sentir humanos en algun momento
de su miserable vida; esa historia que me atrae de cada
uno de ellos y que desearía fotografiar como un testimonio
de lo que es y lo que no debe ser.
Cerrar los ojos a esa realidad,
es tanto como tratar de apagar el sol con un dedo, ahí
están, como las guerras por el control del Petróleo,
Como las Dictaduras por el solo placer del Poder; Como la
delincuencia organizada por instalar una nueva forma de
vida: Ganar dinero fácil y rápido; Gastarlo
Rápido, y morir joven. Pecados Capitales difíciles
de controlar como seres humanos.
¡Esta manía de escribir!,
lo que siento. Mi intención era iniciar este escrito
con un mensaje a mis dos o tres lectores de agradecimiento
por haberme soportado durante poco mas de un año;
A Alessandro por confiar en mis artículos y a LaSpecula.com,
por que en este año, despega como un periódico
en forma; me da gusto saber que esta en la línea
de llegar a las cien mil visitas al portal y que hemos sido
parte de este proyecto.
A todos los que iniciaron “LaSpecula.com
International News Weekly”, mis felicitaciones; incluso
a los que ya se fueron, se que es una modalidad nueva de
periodismo en la red de Internet, con mucho potencial para
seguir creciendo.
Feliz Año y en hora buena