Tolerancia
de Mario Ruiz Damian
En el año
1895, Oscar Wilde fue condenado a dos años de cárcel
por ser homosexual. Actualmente, en países como Yemen,
Mauritania, Qatar, Irán o Afganistán se aplica
la pena de muerte. En Inglaterra los homosexuales pueden
contraer matrimonio, pero en Afganistán pueden morir
si se descubre su tendencia sexual.
Husmeando un libro de especialidades médicas de los
años ´50, encontré algo que, en un principio
me causo cierta risa, pero al analizarlo fríamente,
confirmé lo absurdo que puede llegar a ser el ser
humano. Al finad de una lista de enfermedades mentales,
junto a la psicosis, la esquizofrenia y otras tantas, se
encontraba la homosexualidad. Si. La homosexualidad era
entendida como una enfermedad mental. Un desorden psicológico.
Puedo entender que existan desordenes mentales que produzcan
en un determinado momento una desviación en lo que
debería ser una sana conducta sexual, pero si la
premisa anterior fuese absolutamente cierta, entonces me
parece insólito que en Inglaterra se haya a aprobado
una ley para permitirle a los “locos” homosexuales, contraer
matrimonio. Cabría preguntarse entonces ¿por
qué ser homosexual en un país puede ser una
bendición y en otro puede resultar todo lo contrario?.
Una de las formas de intolerancia que más repudio
es aquella en la que se denigra , se aísla, se humilla,
se desprecia a un ser humano por su condición sexual.
He visto a personas desequilibradas mentalmente, ser ignoradas,
compadecidas, incluso ser dignas de lástima, pero
no por eso han sido agraviadas , y hasta perseguidas como
los homosexuales.
Pasamos todos nuestros años de vida intentando cambiar
a los demás y somos incapaces de aceptarnos a nosotros
mismos. Somos juzgados por ser comunistas, por ser desordenados,
por ser honestos, por ser mentirosos, por ser buenos o ser
malos; siempre somos juzgados. Pero no somos juzgados cuando
hacemos y decimos lo que todos esperan.
Este año que comienza voy a cambiar a los demás.
Voy a intentarlo , al menos. Voy a buscar la forma de hacer
que lo demás empiecen a hacer y decir lo que les
venga en gana cuando mejor les parezca. Voy a luchar por
cambiar a las personas que me rodean y hacer que vivan su
vida de la manera que mas les guste. Total, no tengo mucho
que perder. Pero solo exigiré una cosa. No permitiré
ser juzgado. Esa será mi contribución a una
guerra , tal vez perdida de antemano; la lucha por la tolerancia.
¿Y tú, que piensas hacer por tu planeta hoy?
(publicado
el 4 de Febrero 2006)